Hugo Chávez
Hugo Rafael Chávez Frías
desarrolló su liderazgo a partir del colapso de un sistema de partidos
políticos corrompido hasta los tuétanos, el cual impidió el progreso material
de millones de venezolanos que, por décadas, no tuvieron acceso a los más
mínimos beneficios y derechos derivados de las inmensas riquezas petroleras de
su país.
Llegado al poder mediante
elecciones democráticas, en 1999, Hugo Chávez introdujo reformas sustanciales a
la Constitución de Venezuela, la cual constituye un ícono dentro del denominado constitucionalismo social.
Esa constitución cambió el nombre
de la patria de Simón Bolívar, la cual pasó a llamarse “República Bolivariana
de Venezuela”, y fue la primera y única en la historia nacional que ha sido
aprobada por el pueblo mediante el voto directo en el Referéndum del 15 de
diciembre de 1999, recibiendo el respaldo del 71,78% de los votantes.
A partir de esa reforma
constitucional se estableció un gobierno cuya plataforma ideológica impregnó un
giro hacia políticas socialistas que lograron impulsar importantes reivindicaciones
sociales, lo cual catapultó la popularidad de Chávez tanto internamente como
internacionalmente.
Sus políticas de justicia social
se caracterizaron por la instauración de un sistema educativo gratuito que
incorporó a más de dos millones de niños pobres, por programas de construcción
de viviendas y de salud para familias de escasos recursos, por la reforma
agraria y subsidios alimenticios, y por programas de construcción y expansión
económica implementados por el gobierno venezolano.
Con un carisma indiscutible y con
una marcada inclinación hacia la polémica y la controversia, Hugo Chávez
enfrentó a los sectores de poder económico tradicional de Venezuela, provocando
que no pocos capitalistas trasladaran sus inversiones a otras latitudes como la
República Dominicana, Colombia y Estados Unidos.
En muchas ocasiones Chávez
sustentó su ideología política en posiciones radicales antinorteamericanas y
anticapitalistas, enarbolando un discurso propio de la guerra fría,
independientemente de que en muchas ocasiones asumió posturas de auténtica
defensa del interés nacional y regional, y de que su gobierno nunca dejó de
vender el petróleo venezolano a los Estados Unidos.
Chávez fue solidario con los
países latinoamericanos y caribeños como muy pocos líderes en la historia, y
ese es un mérito que debe ser reconocido y emulado por los gobernantes de las naciones
poderosas del mundo.
Por su parte, también se destacó
por impulsar la creación de organismos de integración regional como el Alba y
el Celac, y propugnó constantemente por la defensa de los intereses económicos,
territoriales, medioambientales, culturales y políticos de las naciones
hispanoamericanas y caribeñas.
Su gran obra de solidaridad
económica hacia las naciones hispanoamericanas y caribeñas la constituyó, sin
dudas, Petrocaribe. Cuba y República Dominicana han sido dos de los países más
beneficiados con ese programa impulsado e ideado por Hugo Chávez, por cuanto ha
concedido facilidades y condiciones especiales para el financiamiento de la
factura petrolera ante las alzas crecientes de los precios internacionales del
crudo.
Petrocaribe ha evitado que los
países suscriptores de ese acuerdo tengan un fuerte y negativo impacto financiero
de graves consecuencias para sus respectivas economías y poblaciones.
La independencia política mostrada
por Chávez en su política exterior ha sido uno de los rasgos más destacables de
la personalidad del fallecido líder venezolano. Sin importar los riesgos y las
consecuencias diplomáticas con los Estados Unidos y otras potencias, estableció
relaciones con gobiernos como el de Rusia, Siria, Corea del Norte, Libia, Irán,
Irak y el mundo árabe.
Otra de sus características la ha
reseñado el expresidente norteamericano Jimmy Carter en un comunicado en que
trasmitía sus condolencias, señalando que Chávez estaba revestido del don de la
comunicación, el cual lo hizo conectarse de manera especial con el pueblo
venezolano.
Esa cualidad y sus políticas
hacia la población empobrecida y marginada de Venezuela lo convirtieron en un
líder extraordinario que sometió exitosamente su liderazgo al escrutinio
popular en unas 11 ocasiones, entre elecciones y referéndums.
Hugo Chávez cometió errores
políticos y medidas excesivas cuando estuvo dirigiendo el gobierno de Venezuela,
pero indudablemente sus políticas económicas y sociales tuvieron un impacto
positivo en el pueblo venezolano, el cual tenía la mayor desigualdad social del
continente cuando éste asumió el poder.
Su gobierno logró sacar de la
pobreza a más de dos millones de venezolanos, lo cual mitificó su figura en su
pueblo, tal como se puede apreciar en sus honras fúnebres. Su
solidaridad con los pueblos de América y sus esfuerzos de integración regional también
colocan a Chávez en un sitial singular en la historia política americana.
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