¿Qué hacer con esos millones?
Los millones
de dólares que recibiría el gobierno por concepto de ganancia de capital por la
venta de Tricom y Orange no están contemplados en el presupuesto de 2014, por
cuanto se trata de operaciones que se están llevando a cabo precisamente en las
últimas semanas del presente año 2013.
La pregunta,
consecuentemente, salta a la vista:¿en qué se emplearán esos recursos ?. Se
ha especulado que con esos recursos se retomaría el proyecto de construcción de
una nueva línea del metro, obra que “absorbería” unos dos mil millones de
dólares.
En mi
modesta opinión, el gobierno debe mantener su posición de posponer la
construcción de esa nueva línea del metro, y tomar una decisión con la
prudencia y la mesura con que se ha manejado hasta ahora, tanto en el ámbito
económico, como frente a otros problemas nacionales y de Estado.
El
Presidente Danilo Medina, no es un secreto para nadie, recibió las finanzas
públicas bastante menguadas y con un alto nivel de endeudamiento externo,
lo que de entrada obligó a su administración a someter un paquete fiscal que
aumentó una serie de impuestos y tasas que generaron inconformidades y malestar
en la clase media y media baja, así como en la sociedad en sentido general.
No obstante
la implementación de la reforma fiscal, el gobierno ha tenido que asumir un
plan de austeridad para poder cumplir con el pago del endeudamiento externo e
interno, los subsidios al sector eléctrico y el 4% del presupuesto a la
educación, el cual había sido un reclamo de amplios sectores del país.
Con las
economías de esa política presupuestaria, el gobierno también se propuso
reducir el déficit fiscal que venía incrementándose en los últimos años.
Ahora bien,
ciertamente que varias de las medidas reivindicatorias que había prometido el
Presidente Medina no han podido ser cumplidas por los vencimientos de la deuda
pública y los subsidios al sector energético.
Por ejemplo,
hace unos meses el mandatario anunció un aumento general de salarios en el
sector público, promesa que luego fue excluida del presupuesto de 2014, con la
excepción de los médicos, policías y militares, a quienes se les aumentaría a partir
del mes de enero de 2014.
Pienso que
el cumplimiento de esa promesa del mandatario debería ser la primera medida que
se tome con los recursos que recibirá el gobierno por la venta de Tricom y
Orange.
Esta
oportunidad que se presenta con esos ingresos extraordinarios que recibirá el
Estado dominicano puede servir para que se mejoren las condiciones económicas
de los servidores públicos en general, incluyendo fiscales, jueces, agrónomos,
técnicos y obreros al servicio de las diferentes instituciones públicas.
Esa sería
una medida justa y oportuna que seguro contará con el respaldo de todos los
sectores de la vida nacional, y se corresponde con la visión de desarrollo
económico y redistribución de la riqueza que ha esbozado el presidente Medina
en varios escenarios durante su mandato.
A parte de
un aumento salarial sustancial a los servidores públicos, el Estado podría
materializar una serie de obras públicas puntuales y prioritarias que son
requeridas por la población.
Por ejemplo,
podría construirse el Palacio de Justicia de la provincia de Santo Domingo que
tanta falta hace. Igualmente, podría iniciarse la construcción de los túneles y
elevados que completan el corredor Duarte, obra que debería atenuar el brutal
congestionamiento vehicular que entapona diariamente la principal avenida de la
República Dominicana.
Por otra
parte, una parte de esos recursos pueden servir para crear un fondo para cubrir
los gastos médicos por enfermedades catastróficas, por lo menos de los
trabajadores que cotizan en la seguridad social, que dicho sea de paso,
fue una excelente propuesta formulada por el presidente en la campaña
electoral.
Otra medida
adicional pudiera ser la creación de un fondo de mil millones de pesos en el
Banco de Reservas para financiar viviendas a bajas tasas de interés para los
servidores públicos, la mayoría de los cuales carece de un techo propio, o en
su defecto, pagan intereses muy gravosos a largo plazo.
El problema
de acceso al agua potable que todavía afecta a varios sectores de Santo Domingo
y otras zonas del país, en gran medida se podría solucionar con una inversión
en la construcción de acueductos, sin necesidad de recurrir a empréstitos
externos o internos.
En
definitiva, son muchas las acciones y las obras prioritarias que se pueden realizar
en el país con los ingresos extraordinarios que recibirá el Estado por la venta
de Tricom y Orange dominicana.
Se trataría
de inversiones con impacto económico y social, destinadas a elevar la calidad
de vida de los dominicanos y de reivindicar a un porcentaje importante de la
población que trabaja para el Estado, en la mayoría de los casos devengando
salarios de miseria o insuficientes para cubrir sus necesidades y sostener con
dignidad y decoro a sus familias.
El propio
problema del transporte público requiere de inversiones no tan cuantiosas como
las que conlleva el metro de Santo Domingo, pero que sí impliquen la inclusión
de soluciones alternativas que contribuyan efectivamente a la agilización del
tránsito en las principales vías de la capital dominicana y de otros centros
urbanos del país. Dicen los expertos que Bogotá es un modelo de transporte
público, por lo que bien podrían asimilarse las soluciones que se han
implementado en esa gran ciudad sin comprometer en exceso las finanzas públicas.
Ojalá no se
invierta todo en la única canasta del metro, habiendo tantas necesidades y
problemas prioritarios que resolver.
Publicado en Almomento.Net y la Nación Dominicana, el 12 de diciembre de 2013.
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