Juan Bosch y su obra historiográfica
Por Erick
Barinas
La obra
literaria de Juan Bosch abarca diferentes géneros: el cuento, del cual se considera un maestro a
nivel nacional e internacional, la novela, el ensayo, la crítica literaria y la
biografía. También cultivó el periodismo, la poesía y la oratoria.
No obstante,
su obra historiográfica, diversa, amplia y fecunda, merece ser estudiada con
detenimiento, y valorada en su justa dimensión, no sólo porque en ella
encontramos obras como la titulada: “Indios, Apuntes Históricos y Leyendas”, su
segundo libro, la cual constituye una referencia bibliográfica de primer orden
para el conocimiento de la cultura y la mitología aborigen, sino también porque
en obras mucho más conocidas y abarcadoras como “Composición Social
Dominicana”, se ofrece, más que un
recuento cronológico de acontecimientos, guerras y gobiernos, un verdadero
análisis científico y una interpretación objetiva de la historia nacional a
partir de su evolución económica y social.
Desde los tiempos
de la colonia, hasta el período histórico contemporáneo posterior al
ajusticiamiento de Trujillo, en "Composición Social Dominicana", Bosch
va sustentando y describiendo la evolución de la economía y de la sociedad
dominicana, a la vez que explica como dicha evolución se va expresando en el
ámbito político.
Haciendo
acopio de algunos conceptos propios de la teoría marxista de la interpretación
de la historia, y utilizando conceptos como “sociedad precapitalista”, para
explicar las razones socioeconómicas por las que en nuestro país se extendió
por tanto tiempo el período de inestabilidad política desde la proclamación de
la Independencia Nacional el 27 de febrero de 1844, en "Composición Social
Dominicana" y en "Las Dictaduras Dominicanas", se establece cuando
inicia el capitalismo, de manera tardía, en la República Dominicana, con la
instalación del ingenio La Esperanza, en
San Carlos, en 1874, la primera empresa capitalista que se constituyó en el
país por parte del exiliado cubano Joaquín M. Delgado, y las consecuencias que
ello tuvo en el devenir histórico.
Ese período
de inestabilidad política tan dilatado, caracterizado por el caudillismo y la
débil fe en el porvenir de la nación que tuvieron las dos figuras que dominaron
el escenario político nacional a partir de 1844, Pedro Santana Familias y
Buenaventura Báez, en gran medida fue la expresión de esa ausencia de
desarrollo económico capitalista, lo que el autor de “La Mañosa” sintetiza en
el axioma: “no hay estabilidad política si no hay estabilidad ni desarrollo
económico”.
La obra
“Composición Social Dominicana” y “Las Dictaduras Dominicanas”, entre otras
obras, conforman un análisis integral de las características económicas,
sociales y culturales de la historia del pueblo dominicano, y de las medidas
adoptadas por los diferentes períodos de gobierno, en su mayoría dictaduras,
que contribuyeron al desarrollo material, comercial e industrial del país, y
por consiguiente, a su estabilidad política.
Como uno de
los rasgos interesantes que establece Bosch en el análisis de las
características de la sociedad dominicana del siglo XIX y aún de principios del
XX, en la página 78, de "Las Dictaduras Dominicanas", se precisa lo
siguiente, cito: "el título de general que se usaba en los años a que se
refiere este trabajo no procedía de ninguna institución militar o privada.
General, por ejemplo, era Horacio Vásquez, porque encabezó el levantamiento
armado que siguió inmediatamente a la muerte de Heureaux, pero conviene
advertir que antes de ese momento Horacio Vásquez no había tenido ninguna
actividad guerrera; es más, no se tiene noticia de que antes de la muerte de
Lilís, Vásquez hubiera disparado alguna vez un arma de fuego. General era en
esos tiempos y desde hacía mucho cualquier desconocido, procedente de un campo
o de un lugar poblado, que se hiciera seguir por algunos hombres para dar un
asalto en nombre de uno de los dos bandos políticos llamados
"rabuses" y "bolos", o llamados mucho antes baecistas o
rojos y lilisistas o azules".
En las obras
anteriormente citadas se explican las medidas que adoptó Lilís en su dictadura,
algunas de las cuales contribuyeron al desarrollo de la industria azucarera,
como fue la construcción de líneas ferroviarias que comunicaron algunas de las
provincias del Cibao entre ellas y con el puerto de Sánchez, el más importante
del país en su época.
Luego de la
muerte de Lilís, el gobierno presidido por Ramón Cáceres también es analizado
por el autor, así como el proceso de tránsito de nuestro país de una sociedad precapitalista a
una sociedad capitalista.
Bosch analiza
la situación económica y política de nuestro país en el gobierno de Cáceres, las
consecuencias de su magnicidio, y las causas que dieron lugar a la ocupación
militar norteamericana de 1916 a 1924, período de gobierno al que considera una
dictadura, no sólo porque no fue electo por los dominicanos, en detrimento de
la soberanía nacional, sino porque fue encabezado por militares, quienes
imponían sus medidas a través de órdenes ejecutivas y utilizando la fuerza
militar autoritariamente sobre la población.
Ahora bien,
aunque su propósito no fue desarrollar el país de manera desinteresada, en las
obras ya citadas se explica cómo el gobierno norteamericano en el período de la
ocupación tomó medidas que representaron un enorme salto hacia el desarrollo
capitalista y económico de la sociedad dominicana: 1. Se construyeron las carreteras que
comunicaban a Santo Domingo con el Cibao, con la región Sur y con el Este. 2. Se estableció la Ley de Registro de
Tierras y el sistema Torrens. 3. Se desarmó a la población y se pacificó el
país, sentando las bases para el fin de las guerras civiles y el caudillismo.
La
construcción de las carreteras que comunicaban las diferentes regiones del país
permitiría que los productores agrícolas pudieran transportar y comercializar
sus productos en las zonas urbanas y en la capital, con lo cual se produciría
un cambio significativo en términos económicos, sociales y políticos en nuestro
país.
Capítulo
aparte merece el análisis que realiza Juan Bosch sobre el surgimiento del
régimen de Trujillo, quien siendo el jefe militar del gobierno de Horacio
Vásquez, y habiendo adquirido ya considerable fortuna, se propuso ser entonces
el jefe económico y único jefe político de la República Dominicana, adoptando medidas
en el orden económico que potencializaron el desarrollo industrial y
capitalista de la República Dominicana, aunque a un elevadísimo costo en
términos de vidas humanas y libertades públicas.
La obra
historiográfica de Bosch, sus análisis y su interpretación de los diferentes
períodos de la historia dominicana, constituyen sin duda un legado valiosísimo
para que las presentes y futuras generaciones conozcan a profundidad no sólo
sus episodios más importantes en términos políticos o épicos, sino también la
evolución económica y social del pueblo dominicano, y sus rasgos
característicos en cada una de sus etapas.
Publicado en Almomento.net el 24 de marzo de 2017.
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